Los animales domésticos como los perros y los gatos han estado dentro de nuestras casas desde hace varios cientos de años, inicialmente como animales de trabajo ya que por ejemplo los perros ayudaban a la cacería y al arreo del ganado, y posteriormente como animales de compañía.

El abandono de las mascotas

Actualmente las condiciones socioeconómicas en muchos países han hecho que las personas abandonen a sus mascotas lo cual es considerado un acto de crueldad animal, y aunque muchas de estas mascotas lograron ser rescatadas por organizaciones y reubicadas en refugios, casas temporales o con nuevos dueños, otros no corren con la misma suerte. Si quieres leer acerca de esta terrible situación, haz click aquí. 

Abandonar a un animal -el que sea- constituye un acto criminal de crueldad.

Las mascotas no solo son liberadas en zonas urbanas, sino que muchas personas buscando “ayudarlos” los liberan en ecosistemas naturales, lo cual tiene consecuencias muy graves tanto para los animales que se liberan ya que no conocen el entorno y es probable que no sobrevivan a estas condiciones, como para la fauna silvestre y autóctona de dicha localidad.

Por otro lado, muchas personas aún viven en zonas rurales o alrededor de ecosistemas naturales, y sus mascotas están en contacto diario con fauna silvestre, impactando de grave forma a los animales silvestres y a sus hábitats. Pero ¿cuál es el efecto de los animales domésticos sobre la fauna silvestre?

¿Las mascotas amenazan a la vida silvestre?

Los perros y los gatos no pertenecen a ecosistemas naturales, y por ello al entrar en estos ambientes son considerados animales invasores. Algunas de las consecuencias que trae consigo estos animales en los ecosistemas naturales son: la aparición de nuevas enfermedades en los animales silvestres, pérdida o extinción de especies debido a la caza indiscriminada por los animales domésticos, pérdida de especies de plantas nativas que le pueden servir de alimento a los animales autóctonos debido a que las excretas de los animales domésticos son sumamente ácidas y dañan el suelo, pérdida del equilibrio ecológico en el ecosistema debido a que se rompe la cadena trófica, entre otras.

Los gatos son animales que tienen sus instintos de cacería muy desarrollados, y si alguno ha tenido gatos o ha podido compartir con ellos podría observar que realmente atrapan todo lo que se les pasa en frente.

Cuando los gatos llegan a los ecosistemas naturales, al no tener una fuente de alimentos segura, buscan atrapar presas que los ayuden a mantenerse. Surge un conflicto ya que los gatos, al no ser parte del ecosistema, capturan cualquier animal que esté disponible, sin importar si el mismo es un adulto o juvenil, hembra o macho, o simplemente si esta especie está en bajas proporciones de individuos, afectando su conservación. Adicionalmente al no tener una dieta exclusiva, entonces todas las especies pueden estar amenazadas por su presencia.

Instinto vs. Supervivencia

Los gatos son criaturas muy curiosas; muchas veces capturan animales y después que estos mueren, los desechan y no los ingieren, por lo tanto también afectan a las poblaciones sin realmente aprovechar estos nutrientes. Esto es el típico caso de lo que sucede con los gatos que capturan insectos, que realmente no son una presa dentro de su dieta.

Este pájaro desafortunadamente se topó con un Golden Retriever en el bosque.

En cuanto a los perros, la situación es similar a la descrita anteriormente, pero en este caso, la mayoría de las veces las presas capturadas si serán ingeridas. La diferencia entre perros y gatos, es que los gatos tienen una mayor agilidad y pueden trepar, así que no solo capturan animales en el suelo, sino que podrían capturar animales que vuelan como aves y murciélagos, aparte de afectar nidos con huevos y por supuesto, pichones.

Y realmente el problema no termina aquí, ya que estos animales abandonados muchas veces tienen la capacidad de reproducirse por no haber sido esterilizados, lo cual hace entonces que este problema sea exponencial, insertando nuevos organismos invasores mes a mes, dentro de los ecosistemas naturales.

¿Cómo podemos ayudar?

Es realmente importante resaltar que los animales domésticos NO son conscientes de los problemas ecológicos que causan y tampoco son culpables por estar en dichos ecosistemas naturales, pero nosotros como humanos si y somos responsables de lo que sucede en los ecosistemas. Y es por ello que a manera de síntesis, les presentaré a continuación una lista de algunas acciones que recomiendo para tratar mejorar esta situación y así poder ayudar a los ecosistemas:

Puedes pasear a tu familiar peludito por áreas abiertas y diferentes ecosistemas naturales, siempre y cuando prestes el debido cuidado.
  • Esteriliza a tus mascotas. No contribuyas a que más animales sean abandonados
  • JAMÁS abandones ¡busca opciones!, existen muchos refugios que aceptan mascotas y que pueden ayudarte a conseguir un mejor hogar.
  • Puedes pasear a tu mascota en lugares abiertos con el arnés apropiado, nunca lo sueltes -si no está entrenado- ya que puede perderse o interrumpir el ciclo del ecosistema en que se encuentren.
  • Infórmate sobre el animal antes de adoptarlo, y evita que ocurra un abandono posteriormente.
  • No liberes animales en ecosistemas naturales, el daño que causas es irreversible.
  • Si tienes mascotas en lugares naturales, evita que los mismos capturen a la fauna silvestre: coloca límites para los animales como rejas o mallas, y si tienes comederos o bebederos de aves colócalos de tal manera que tus mascotas no logren atraparlos.
  • Si no tienes mascotas pero conoces personas cercanas que si las tengan, puedes ayudar difundiendo esta información y ayudando a educar a las comunidades.