Es conocido que los animales tiene una relación bastante cercana a las plantas, bien sea porque se alimentan de sus frutos, hojas, semillas y hasta de la savia de las mismas, o porque algunos buscan refugio en sus troncos, ramas o entre las raíces, y otros simplemente consiguen a sus presas cerca de ellos.

Hay algunos organismos que están asociados a una planta en particular y  tanto la planta depende de ellos como ellos dependen de la planta. En estos casos se trata de un tipo de interacción llamada mutualismo, en donde dos organismos se asocian y se ven beneficiados por esta relación, y es de eso de lo que les hablaré a continuación.

Avispa sobre higo

Uno de los ejemplos que quiero mencionar en esta publicación es el de unas avispas de la higuera Blastophaga psenes y la planta de higos Ficus carica. La interacción entre ambos es tan estrecha que las avispas no podrían sobrevivir sin la planta, ya que su reproducción y desarrollo ocurre dentro del fruto, y la planta no podría tener descendencia sin estos insectos.

Lo que ocurre es lo siguiente: La higuera produce unas flores que no se pueden observar a simple vista ya que se encuentran encerradas en una cápsula en forma de fruto. Las avispas buscan colocar sus huevos dentro de esta estructura y al entrar se llenan de polen, y lo transportan a la siguiente flor. Las larvas de las avispas a su vez se desarrollan dentro de la cápsula, mientras que la planta va formando el fruto. Se conoce que existen al menos 900 especies de higos, y cada una de estas especies tiene una especie de avispa particular que lo poliniza.

En este video puedes ver todo el proceso que ocurre dentro de la higuera para que la misma pueda ser polinizada y puede perdurar en el tiempo:

Otros insectos muy interesantes son las hormigas guardianas que protegen a los árboles de Acacia de los herbívoros, sin importar su tamaño. La planta genera una gran cantidad de néctar que alimenta a las hormigas y unos espacios pequeños para colocar sus nidos, y éstas a su vez protegen a la planta de animales que puedan afectarla.

Se han visto casos en los que herbívoros grandes, como por ejemplo las jirafas, tratan de alimentarse de las hojas de la Acacia, y las hormigas atacan de tal forma que la jirafa se ve repelida.

Árbol de la Acacia

Un dato interesante es que durante la época de floración, las flores generan una especie de repelente natural que afecta sólo a las hormigas, permitiendo así que polinizadores como las abejas puedan polinizar a la planta.

Durante esta temporada, la planta genera más nectarios para que las hormigas no presten tanta atención a las flores, y cuando ya la misma ha sido polinizada, pierde el repelente y las hormigas entonces comienzan a proteger también a lo que se convertirá en el fruto de la Acacia.

Hay otros animales que curiosamente no pensaríamos el papel que cumplen en algunos ecosistemas, y en este caso hablaré de los murciélagos que polinizan a los cactus columnares que podemos conseguir en los desiertos en muchos países.

Murciélago alimentándose de la flor del cactus.

Estos murciélagos tienen una dieta a base del néctar de las flores de los cactus, las cuales abren en la noche, y muchas por solo un día, y con su agradable y fuerte olor atraen a estos mamíferos alados.

Es increíble como estos animales viajan kilómetros en la noche para conseguir su alimento, y al ir de flor en flor llevando el polen que recopilaron no solo en su hocico sino en todo su cuerpo, y  van polinizando a estas plantas.

La relación entre ambos es tan cercana que las flores presentan una forma bastante similar al hocico del murciélago, con un tubo donde el mismo puede meter su boca y con su lengua aguzada alcanzar el nectario de la flor. Muchas plantas han coevolucionado con sus polinizadores, haciendo que su relación sea casi exclusiva, y que no pueda vivir el uno sin el otro.

No todas las relaciones de los animales con las plantas es de alimentación o reproducción. Algunos animales parecieran ayudar a las plantas de una manera desinteresada. Las lombrices por ejemplo, tienen la capacidad de digerir la tierra por debajo de las raíces de las plantas y al excretarlas los fragmentos tienen los nutrientes de menor tamaño, haciendo que los mismos puedan ser asimilados por las plantas.

Lombriz feliz en la tierra.

Por otro lado, las lombrices también van creando canales en la tierra ayudando a que la misma no se compacte y no genere un daño en la planta, y que se pueda acumular agua y oxígeno en el sustrato, lo que es vital para que la planta pueda respirar por las raíces.

Existen muchos más ejemplos de este trabajo en equipo que realizan los animales en los ecosistemas, y que es gracias a estas interacciones positivas entre especies que los organismos pueden sobrevivir ante distintas condiciones ambientales.