Podemos conseguir vida en lugares muy difíciles de imaginar: en las profundidades del mar o en las cumbres más gélidas, cercanos a la boca de un volcán y hasta sobre otros organismos, pero ¿sabías que podemos conseguir animales que viven dentro de la arena?

En las playas, es común ver sobre la arena animales como los cangrejos y ermitaños, que siempre están buscando algo mientras caminan, aves buscando alimento en la orilla, o quizás si tenemos suerte, podríamos ver algunos moluscos como los bivalvos que se entierran y desentierran cuando pasa una ola, pero la realidad es que dentro de la arena podemos conseguir un planeta entero de organismos que ahí habitan.

Diversos hogares dejados atrás por cangrejos hermitaños.

La arena o litoral arenoso es un ecosistema bien complejo, donde los granos son los que hacen la estructura física del mismo y permite que se creen espacios de vida. Los granos que la componen varían en tamaño y en características, y se dice que podemos conseguir partículas como la arena propiamente dicha, el limo y la arcilla, y es gracias a eso es que el agua y el oxígeno puede pasar a través de ellos, ayudando a los organismos que ahí habitan. En estos ecosistemas, la distribución de los organismos es de manera vertical, no como podría pensarse en otros. Y de acuerdo a esto, y al igual que en otros ambientes, los organismos presentan adaptaciones que les permiten sobrevivir a estas condiciones.

Una de las razones por las cuales estos organismos son tan difíciles de ver es debido a que su coloración generalmente es igual a los tonos que encontramos en la arena (beige, blanco, marrón claro), haciendo que los mismos sean menos propensos a ser capturados por los depredadores. Muchos moluscos como los bivalvos son capaces de abrir canales en la arena y vivir muchos centímetros por debajo de la superficie, dejando solamente uno de sus sifones en la superficie para poder filtrar el alimento y respirar.

Serpúlidos sobre rocas calcarenitas. Crédito: J. Bermejo

Por otro lado, existen organismos como los serpúlidos, que son gusanos del grupo de los anélidos con quetas y una corona que le permita filtrar partículas de sedimentos, que son capaces de construir unos tubos usando una mucosidad que segregan y pequeñas partículas de arena que los rodean aislando su cuerpo. Estos solo dejan en la superficie de la arena su corona que quetas, y al sentirse amenazados, tiene la capacidad de esconderla de quetas dentro del tubo y quedar totalmente escondido dentro de la arena.

Algunos peces también tienen esta misma estrategia, creando orificios y canales donde se esconden, lo cual no solamente les sirve como refugio ante depredadores, sino que a su vez, los hace invisibles ante sus posibles presas, ayudando así a capturar las mismas de manera eficaz.

Loncha de mar

Otros como las lochas de mar y los ratones de mar o espatangoideos, mueven su cuerpo en la superficie de la arena y con ello lograr cubrirse y pasar desapercibidos. Esta estrategia al parecer es bastante eficiente, ya que otros organismos como las rayas, torpedos y los lenguados también usan su cuerpo para cubrirse de arena y esconderse ante la vista de todos.

Hay organismos que no son tan especializados, y entonces aprovechan lo que consiguen para esconderse, por ejemplo conchas, caparazones, rocas y hasta otros organismos: los pulpos son especialistas en buscar estos objetos para esconderse.

También, existen organismos tan pequeños que necesitaríamos un microscopio para verlos, y que tienen unos diseños increíbles: estos son unos protozoarios capaces de producir una especie de caparazón a base de sílice o carbonato de calcio, y que a medida que van creciendo, agregan segmentos en su diseño. A estos protozarios los llamamos foraminíferos y son sumamente comunes en estos ecosistemas.

Protozarios Foraminíferos

Debido a todas las características antes mencionadas, muchos depredadores no pueden verlos, y es por ello que algunos buscan activamente el movimiento entre la arena o excavan para conseguirlos o simplemente esperan que sus presas salgan de sus cavidades, otros tienen unos sistemas de detección extremadamente especializados, como por ejemplo las rayas y los torpedos, que les permite detectar a las presas enterradas en la arena usando campos eléctricos.

Estos ecosistemas están siendo afectados por diversas razones, como la contaminación por químicos y los desechos como plástico, vidrio y metal que arrojan las personas en las orillas de las playas, pero adicionalmente, el pisoteo de los turistas en las playas durante las temporadas vacacionales causan un grave efecto, ya que compactan el suelo y no permiten que el mismo se oxigene y que los organismos puedan moverse libremente. Esa es una de las razones por las cuales, en muchos lugares del mundo, existen límites de personas en algunas playas, bien sea por temporadas o durante el día.

Seamos conscientes que cada acción tiene una consecuencia, y que los organismos cuentan con nosotros para protegerlos y conservarlos para las futuras generaciones.

La vida se encuentra en cada rinconcito del planeta, y solo está esperando a ser descubierta. Aquí les dejo este genial video en el que podemos ver los patrones creados en la arena por unos diminutos cangrejos: