Los animales se ven como se ven y hacen lo que hacen porque han evolucionado para adaptarse a sus ambientes, y mantener así el equilibrio natural. Habiendo dicho esto, hay animales que parecen haberle llevado la contraria a todo eso e hicieron lo que les provocó, y en esta serie de artículos de dos partes exploraremos a algunos de ellos.

5. Cangrejo Yeti

Crédito: Yeti Crab A. Fifis/Ifremer Attribution-NonCommercial 3.0 Unported.

Sí, al parecer la naturaleza nos está jugando una broma a todos. Ese es el Kiwa hirsuta, la primera de varias especies de “cangrejo yeti” que se han descubierto, esta particularmente cerca de la Isla de Pascua. Su nombre, obviamente, se debe a que los pelos blancos amarillentos en los brazos y cuerpo de estos cangrejos los hace parecerse al mitológico abominable hombre de las nieves, también conocido como yeti; la razón de dichos pelos (llamados setae) hace honor a la extrañeza de la situación en general.

Los cangrejos yeti son animales ciegos que viven cerca de respiraderos hidrotérmicos bajo el mar. Estos respiraderos, que se forman cerca de rupturas en el suelo marino que causan que la corteza terrestre se fracture, son el hogar de bacterias especializadas que viven de los fluidos calientes y ricos en metales y sulfuro que salen de ellos. Los cangrejos yeti han sido observados colocando sus brazos sobre dichos respiraderos, y un análisis de su conducta, sus setae y su tracto digestivo indica que los cangrejos intencionalmente atrapan a las bacterias en sus pelos, donde se forma entonces una colonia que los cangrejos cuidan, y de la que luego los cangrejos pueden alimentarse. Es como si un humano pudiese sembrar papas en los vellos de sus brazos.

Son cangrejos grandes (15 cm) que viven a 2200 metros de profundidad. Su nombre científico Kiwa se basa en la diosa polinesia de los crustáceos del mismo nombre.

4. Polilla Poodle Venezolana

Crédito: Arthur Anker, “Art” en Flickr.

Si tu primera reacción al ver a este adorable y extraño animal es “esto no es real, seguro lo hicieron con Photoshop”, estarías parcialmente en lo cierto. La polilla poodle venezolana fue descubierta y fotografiada por el Dr. Arthur Anker de Bishkek, Kirguistán, zoólogo de profesión, en un viaje por la Gran Sabana en Venezuela en 2009.

Lo que fascina sobre esta pequeña y peluda polilla es el misterio de su existencia: pese a haber sido fotografiada por el Dr. Anker, ningún otro científico ha logrado ver un espécimen, es decir que hasta ahora, el Dr. Anker podría estarnos jugando una broma a todos con una polilla que no existe, y que en realidad sí es producto de Photoshop, pero la foto parece demasiado convincente en la comunidad científica como una nueva especie. De hecho la polilla aún no tiene un nombre científico, y no sabemos a qué familia pertenece. El Dr. John E. Rawlins teoriza que pertenece a la
familia Lasiocampidae.

Ahora, dependiendo de quién seas, probablemente estés preguntándote “¿Puedo acariciarla?”. Lo que sabemos gracias al estudio de otras polillas peludas es que sus “pelos” son en realidad setae muy parecidos a los del cangrejo yeti, y suelen servir para percibir su ambiente o protegerse de
depredadores; algunas especies tienen setae que irritan la piel, y tendríamos que encontrar otro espécimen de esta misteriosa polilla para investigar más a fondo.

3. Blobfish

Crédito: Inosipmax, Attribution-Share Alike 4.0 International.

A este animal ya lo habías visto, probablemente. Quizá con un texto que decía algo como “el animal más feo del mundo” o “ve a casa, evolución; estás ebria”. El blobfish se ha convertido en un chiste de internet, como una especie de Grumpy Cat subacuático, pero el animal real es mucho más que sólo un chiste.

Este pez se encuentra en las profundidades marinas cerca de las costas de Australia y Nueva Zelanda. Su apariencia gelatinosa se desprende de su adaptación a su ambiente: el blobfish no tiene un esqueleto calcificado ni músculos fuertes, y su piel es gelatinosa, porque en las profundidades en las que vive este animal la presión del agua es suficiente para hacer mucho del trabajo duro de darle “estructura” a su cuerpo. Más que nadar, el blobfish flota, y come los pequeños crustáceos que se acerquen a él descuidadamente. Asimismo, no tiene vejiga natatoria como otros peces, lo que le permite ascender y descender en las profundidades sin morir.

No se sabe mucho acerca de la población del blobfish, pero se cree que está en peligro porque se lo ha visto capturado por accidente en muchas redes de pescadores de langostas, de las que el pez se alimenta. Es decir que si tienes la mala suerte de que tu cara haya sido comparada con la del blobfish, puedes decirle a quien te insultó que en realidad es un animal fascinante y que es un insulto insensible porque quizá esté en peligro de extinción. Y que no te vean llorar. Sé fuerte.

2. Pulpo Dumbo

Crédito: NOAA Photo Library, Attribution 2.0 Generic.

Es exactamente lo que crees: el nombre “Dumbo” se le dio a este adorable pulpo por las aletas que tiene sobre su cabeza y que parecen las orejas del pequeño elefante de Disney. Si viste Buscando a Nemo, reconocerás a este pequeñín como el amigo de Nemo que “se hizo tinta”. Con sus pequeñas aletas se impulsa este pequeño cefalópodo en el agua, y usa sus brazos como timón. Pertenece a una variedad de pulpo llamada “umbrella octopus” (pulpos paraguas), que se refiere a la forma parecida a un paraguas que forma la membrana que une los brazos del animal.

El pulpo dumbo habita –gran sorpresa- en lo profundo del océano, y se come a sus presas enteras. Existen al menos 20 especies de pulpo dumbo, y miden de 20 a 30 centímetros aproximadamente. Es un animal sumamente poco común; de hecho, las hembras se han adaptado para cargar
consigo huevos en diferentes estados de desarrollo y fertilizarlos sólo cuando las condiciones ambientales sean favorables.

1. Rata Topo Desnuda

Este pequeño animal con forma del hijo que tendrían una lombriz de tierra y una ardilla sin pelo podría parecer sólo otro roedor que cava en la tierra, pero bajo su arrugada y rosada piel se esconden muchos secretos. Por ejemplo, las ratas topo desnudas son de los pocos animales que
no contraen cáncer.

Las ratas topo desnudas también son interesantes porque sus colonias tienen la estructura social de un hormiguero o un panal de abejas: hay una reina que procrea, mientras los demás topos rata hacen diferentes labores como recolectar comida y proteger el nido. Los nidos de las ratas topo
desnudas son sofisticados, con diferentes recámaras que sirven como almacén de comida, dormitorio, e incluso baño; en algunos casos, si alguna rata topo obrera encuentra un tubérculo grande, se le dedica una recámara donde se cuida dicho tubérculo para que no muera, como un pequeño jardín.

Las ratas topo desnudas pasan prácticamente todas sus vidas bajo la tierra, por lo cual están adaptados para respirar aire con menos oxígeno; los túneles estrechos que sirven de hogar a la rata topo desnuda tienen bastante dióxido de carbono por la respiración de todos los animales, que han evolucionado para sobrevivir incluso sin oxígeno.

Se han hecho pruebas, y las ratas topo desnudas pueden sobrevivir al menos 5 horas en un ambiente con 5% de oxígeno: para comparar, un ratón común soporta sólo 15 minutos en el mismo ambiente. Lo más impresionante es cuánto pueden durar en un ambiente con 0% de oxígeno: un ratón común moriría a los 45 segundos, pero las ratas topo desnudas caen en una especie de estado de hibernación en el que se mantienen vivas durante 18 minutos. Luego de este tiempo, las ratas topo despiertan y rápidamente pueden socializar y hacer actividades comunes.

La clave de la supervivencia en 0% oxígeno se debe, al parecer, a una extraña adaptación única en el reino animal: para tener energía, los animales (por lo general) combinan oxígeno y glucosa en las mitocondrias de sus células, pero las ratas topo desnudas pueden entrar en un estado en el que usan fructosa en lugar de glucosa, y no necesitan oxígeno. Ese sistema, cabe destacar, es el que usan las plantas.

Y es así, con estos cinco animales, que termina nuestra serie de dos artículos sobre animales extraños. ¿He olvidado alguno? ¿Hay, incluso, cinco más que se merecerían su propio artículo?