La Terapia Asistida con Animales (TAA), conocida en inglés como Animal Assisted Therapy (AAT) también se suele denominar como zooterapia y consiste en la inclusión de animales durante procesos terapéuticos. Por lo general se trabaja con animales domésticos o de granja por su afiliación con los humanos y sus caracteres dulces y sosegados. Una noble profesión que puede hacer la diferencia en nuestras sociedades, desde ayudar en la mejoría de la salud de las personas hasta la rehabilitación de quienes están en proceso de reinserción social.

Pet Partners (previamente conocida como Delta Society), una organización dedicada a la investigación y desarrollo sobre los efectos positivos de la interacción con animales en la salud de las personas, explica lo que son las intervenciones asistidas con animales (Animal-assisted interventions), aquellas estructuradas y orientadas en función de objetivos específicos que intencionalmente incorporan animales en servicios sociales, educativos y de salud para la obtención de beneficios terapéuticos y la mejoría de la salud y el bienestar. Según esta organización, existen tres tipos diferentes de intervenciones: la terapia, la educación y las actividades asistidas. Todas cuya característica común es la participación de un animal perteneciente a un equipo voluntario dirigido por un profesional.

La terapia asistida con animales trata de una intervención terapéutica estructurada, orientada y documentada en función de un objetivo y dirigida por profesionales de la salud. Gran variedad de disciplinas pueden incorporarla, tales como médicos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, enfermeras, trabajadores sociales, terapeutas de lenguaje, o profesionales de la salud mental.

En cambio, las actividades asistidas con animales proveen oportunidades motivacionales, educacionales y recreacionales que mejoran la calidad de vida y suelen hacerse en grupos. Aunque más informales en su forma, estas actividades son efectuadas por un profesional o voluntario especialmente entrenado en equipo con un animal que cumple con requisitos específicos.

Por su lado, la educación asistida con animales es una intervención cuyo enfoque se centra en metas académicas, la adquisición de habilidades sociales y mejora en funciones cognitivas con la medición y documentación del progreso de los estudiantes.
Según el Registro Nacional de Animales de Servicio de EEUU (National Service Animal Registry), los animales de terapia son perros (pero pueden ser otras especies) entrenados para obedecer que han sido seleccionados por su habilidad para interactuar positivamente con humanos y otros animales. Tienen sus propios pawrents y suelen visitar los centros de rehabilitación y terapia regularmente.

Tipos de terapia

Las terapias más comunes y conocidas son la canina y la equinoterapia (conoce sobre la terapia con caballos aquí). No obstante, gatos, conejos, burros, reptiles y aves también han demostrado estar en la capacidad para proporcionar confort a las personas. Existe la terapia con delfines, pero ha sido ampliamente criticada porque no se ha demostrado que realmente tenga un efecto positivo en los pacientes y la seguridad no está garantizada, pues se trabaja con animales salvajes que no están acostumbrados a lidiar con personas e incluso deben ser medicados en algunas ocasiones, lo cual representa un riesgo para el paciente y crueldad para el animal.

De acuerdo con el Registro Nacional de Animales de Servicio, pueden ser clasificados como animales de terapia asistida, de visitas terapéuticas o como animales de los centros.

Los animales de visitas terapéuticas son los más comunes y suelen ser perros cuyos pawrents los llevan de visita a hospitales, geriátricos, centros de detención y rehabilitación. Ayudan a las personas que deben permanecer lejos de sus hogares por enfermedades físicas o mentales.

Mientras que los animales de terapia que viven en centros como casas de retiro, se encuentran entrenados para ayudar y vigilar a pacientes con Alzhéimer u otras enfermedades. Básicamente son empleados fijos del lugar y reciben su pago en forma de cariñitos y comida. Por lo general son perros o gatos manejados por un miembro del equipo del lugar especialmente capacitado.

Tipos de afecciones que se tratan

Los animales de terapia son embajadores de la compasión. Tenerlos cerca ayuda a la liberación de endorfinas (hormonas de la felicidad) y además de acompañar y proporcionar júbilo en asilos y hospitales, suelen ayudar en los tratamientos de niños y personas con autismo, Síndrome de Down, problemas de movilidad, Alzhéimer, entre otros.

También se han empleado en universidades para ayudar a los estudiantes a lidiar con el estrés y la ansiedad de las semanas de evaluaciones finales, así como para la rehabilitación de personas en prisión. Incluso en aeropuertos se les puede encontrar reconfortando a los viajeros para quitarles la ansiedad que conllevan estos lugares.

Asimismo, existen programas de lectura como “Tail Waggin’ Tutors” de Therapy Dogs International que consisten en llevar a perros de terapia a las librerías para incentivar a los niños a leer en un ambiente relajado y libre de juicio, en el que se les motiva a que lean a los perros, estos escuchan con calma y los lectores tienen la garantía de que nadie se burlará de ellos si se equivocan.

Crítica a su efectividad

Hasta ahora la principal crítica que hacen los expertos es la falta de evidencia científica sobre los beneficios de la terapia con animales. Sostienen que los estudios que se han hecho hasta el momento no son concluyentes y abarcan muestras muy pequeñas que no permiten llegar a resultados definitivos. Sin embargo, no ponen en duda que haya un incremento del bienestar en los pacientes y personas con padecimientos que se someten a este tipo de terapia, simplemente advierten que puede ser una mejoría temporal y no a largo plazo. No obstante, se sigue investigando y cada vez se financian más los proyectos para indagar sobre dicha área.

Diferencia con los animales de servicio

A los animales de terapia se les puede confundir con los animales de servicio. La diferencia reside en que los primeros se dedican a llevar confort y cariño, mientras los segundos son trabajadores que han sido entrenados para ejecutar tareas específicas que están relacionadas directamente con las discapacidades de sus dueños. Los más comunes son los perros y caballos miniatura guía que ayudan a personas ciegas o con problemas de visión, aunque también hay loros y monos que pueden estar entrenados para avisar sobre algo específico o calmar a sus dueños, así como proporcionar medicación en situaciones de emergencia.

En el caso de Estados Unidos, los animales de terapia no tienen derechos especiales para acceder a lugares, excepto en aquellos en los que son bienvenidos. En cambio, los animales de servicio están permitidos y pueden acompañar a sus dueños en cualquier lugar, de acuerdo con el Americans with Disabilities Act, una ley que prohíbe la discriminación por discapacidad.

Cómo convertirse en terapeuta

No cualquiera puede ejercer la profesión del animal terapeuta, es imprescindible que se encuentre registrado bajo la ley (estamos hablando de toda una profesión de animalitos) para lo cual el prospecto debe ser arduamente entrenado, debe tener un excelente temperamento, no puede ser agresivo bajo ninguna circunstancia ni con las personas ni con otros animales, y principalmente debe tener mucha paciencia para dejarse tocar (manosear) por todo el mundo.

¿Tu mascota cumple con todos los requisitos y te gustaría ser voluntario en la terapia con animales? Acude al centro o institución de acreditación y entrenamiento más cercano a ti e iníciate con tu peludito en esta maravillosa ocupación de llevar alegría y cariño a quienes más lo necesitan. No solo es una actividad reconfortante para los pacientes, sino que es una excusa perfecta para fortalecer el vínculo afectivo entre el dueño y su mascota. Juntos podemos hacer de este mundo un lugar más amable y compasivo una patita a la vez.