Conocidas también como “quelonios”, las tortugas son los reptiles más antiguos de la tierra, muy por encima de los lagartos y las serpientes. Evidencias arqueológicas sugieren que su origen se remonta al período triásico que comenzó hace aproximadamente 250 millones de años.

Durante su evolución, este animal se ha dividido en diferentes subgéneros, cada uno con sus características físicas y geográficas particulares. De ellas, la más común como mascota es la tortuga semiacuática, que solo puede comer cuando está en el agua, ya que no produce saliva y necesita de líquido para poder tragar. Estas son muy sensibles, por lo cual suelen enfermarse con regularidad si viven en un lugar inadecuado o comen alimentos que no le favorecen. Así que si decides tener una tortuga como mascota, te recomendamos saber cómo debes cuidar de ella.

¿Qué pueden comer las tortugas?

  • Alimentos comerciales. No hay nada mejor para una mascota que brindarle un alimento especialmente diseñado para ellos. Existen muchas opciones diferentes en el mercado, pero todas con un alto valor nutritivo, necesario para el correcto desarrollo de la mascota. Esta debe ser siempre tú primera opción. Sin embargo, no a todas las tortugas les gustan los alimentos comerciales. Por lo general, aquellas que fueron capturadas después de su etapa de cría, no toleran con facilidad esta comida, ya que no están acostumbradas a ella y no la reconocen.

 

  • ¿Y si no reconoce el alimento comercial? En estos casos se recomienda recordar que las tortugas son herbívoras u omnívoras, según sea su especie. Se puede mezclar un poco de a comida comercial con vegetales. Trozos pequeños de lechuga, zanahoria, col y pepino son una deliciosa opción para ellas. También puedes rallar un poco de tomate, calabacín, brócoli y coliflor. Si percibes que tu tortuga se come los vegetales, pero ignora la comida especial, no te desesperes; sigue con la misma rutina un par de semanas más. También, puedes intentar dárselo una vez a la semana. Algunas se atreven a probar el alimento comercial y logran adaptarse a este.
  • Proteínas. Para que tu tortuga tenga una alimentación completa sería ideal brindarle un poco de pescado. No tiene que ser alguno en especial, solo tienes que compartir el que compran en tu casa. Solo tienes que evitar aquellos que son muy salados o que estén crudos.  Antes de servirle pescado a tu tortuga, procura lavarlo bien para quitarle la grasa que pueda tener. De todas formas, el pescado suele ensuciar mucho el agua de la pecera, por lo cual es recomendable lavarla luego de que tu mascota se coma el pescado. Los que más contaminan el agua son los pescados azules, como el atún, el salmón y las sardinas.
  • Las tortugas de agua también disfrutan en su menú de los grillos. Ellos son un alimento rico en vitaminas y nutrientes. De la misma forma, puedes optar por las hormigas medianas o las arañas pequeñas, como las que se pueden encontrar en casa. Para conseguirlos, no tienes cazarlos en el bosque; existen algunas tiendas que los venden para alimentar reptiles. La cantidad adecuada dependerá de la especie y el tamaño de la tortuga. Un especialista podrá orientarte mejor al respecto.

  • Algunos animales, especialmente los reptiles, se alimentan de las larvas en sus espacios naturales. Por eso, se recomienda poner un poco de ellas en las peceras para complementar la dieta de las tortugas, ya que tienen un gran valor nutricional. Si no deseas mezclarla con el resto de sus alimentos, puedes utilizarlas para variarle la dieta, brindándosela una vez a la semana. También las puedes adquirir en las tiendas de alimentos para animales.
  • Las tortugas terrestres disfrutan mucho de las frutas. Puedes ofrecerles manzanas rojas, plátano, albaricoque y patilla cortada en trozos. Evita las frutas cítricas, como la piña o la naranja.

 

  • Agua limpia. Esto es fundamental para la alimentación de estas mascotas. En el caso de las tortugas acuáticas, el agua es el medio a través del cual obtienen sus alimentos, por lo que debe ser potable en la medida de lo posible y estar libre de residuos. Para las tortugas terrestres, es vital para mantenerse hidratada. Por ello, se recomienda siempre tener un envase lleno de agua fresca, protegido del sol y de otros animales que se tengan en el hogar.

 

Las tortugas son unas maravillosas mascotas, que como cualquier otra, requiere de cuidados especiales y cariño. Procurándole una buena alimentación protegeremos no solo sus órganos, sino también el buen estado de su piel y su caparazón que tantos problemas les genera.

Combina los cuidados del hogar con una asistencia regular al veterinario y tendrás una tortuga feliz en casa, con la que puedes compartir tu vida a otra velocidad.