Los perros necesitan reglas establecidas, es la única manera en la que pueden aprender a diferenciar lo que deben o no hacer, y tú como su líder tienes que establecerlas y corregir a tu perro cada vez que no las cumpla.

Si no lo haces estarás dándole un refuerzo intermitente a tu perro y probablemente romperá las reglas cada vez que se le presente la oportunidad.

¿Cómo hacer que cumplir las reglas? Corrigiendo a tu perro cada vez que las rompa, y reforzándolo positivamente cuando las cumpla, sobre todo si se trata de una regla que esté aprendiendo a obedecer.

En la naturaleza los perros se corrigen mutuamente todo el tiempo: las madres a los cachorros, los líderes a sus seguidores. Y los perros no se ofenden por que los corrijan, ni se sienten con el que cometa un error, simplemente corrigen la conducta y siguen adelante.

¿Cómo no se debe corregir a un perro?

La corrección no es un castigo. Mucha gente corrige a sus perros igual que como lo harían con un niño humano: gritándole, quitándole un privilegio, pegándole o encerrándole. Con eso sólo logran proyectarle una energía desequilibrada y alterada a su perro que sólo va a desequilibrarlo a él.

Los perros viven en el presente todo el tiempo.  Si encierras a tu perro, él probablemente no sepa asociar el exilio con un mal comportamiento, simplemente se verá encerrado. Los perros no funcionan como funcionamos los humanos.

El mundo de los perros es inmediato, de causa y efecto, por eso tienes que corregir a tu perro en el momento exacto en el que estén rompiendo una regla. No puedes esperar ni 5 minutos porque seguramente ya él lo habrá olvidado.

La violencia es inaceptable

Pegarle a un perro o a cualquier otro animal es inaceptable. No se puede emplear el miedo para que un animal se comporte. No sólo es cruel, sino que simplemente no funciona, sólo genera más desequilibrios y problemas de conducta en el perro.

Ofrecer un liderazgo fuerte e imponerle reglas no es lo mismo que provocar miedo o imponer castigos.

Nunca corrijas a tu perro empujado por ira o frustración, eso termina en abusos. Si le gritas a tu perro satisfaces necesidad de drenar pero no le estás haciendo ningún bien a él, que percibirá tu energía inestable y seguirá sin cumplir la regla.

Créeme, sé lo desesperante que puede ser cuando tu perro no te hace caso, pero no te descontroles. Lo que debes hacer es mostrarle tu liderazgo, nunca pierdas la serenidad.

¿Cómo se corrige?

Un contacto firme y rápido puede conseguir que un perro cambie de actitud. Yo coloco mi mano como si fuese una garra y le doy un toque en el cuello o debajo de la barbilla a mi perro, para imitar los dientes de otro perro o su madre, ya que los perros se corrigen con suaves mordiscos.

No estoy hablando de un golpe. La idea es que redirijas la atención de tu perro para que te preste atención a ti. No necesariamente tienes que tocarlo, puede funcionar una palabra, un sonido, un ruido hecho con las manos, lo mejor que te funcione a ti y a tu perro, y que no represente un daño (físico o mental) para él.

A veces sólo con mirarle a los ojos, mostrar la energía y el lenguaje corporal indicados y hacer un movimiento hacia el perro es suficiente para que cambie de actitud. (Algo así como cuando tu mamá te lanza esa mirada fulminante a través de la habitación para que dejes lo que estás haciendo).

Cuando estén de paseo, dar un ligero tirón hacia arriba es una buena manera de corregir un comportamiento indeseado. Tiene que ser un tirón breve que dure a penas un momento y que no le haga daño al perro.

Sin importar el método que apliques, lo más importante es que hagas la corrección una décima de segundo después de que tu perro inicie el comportamiento inadecuado.

Aprende a leer la energía y el lenguaje corporal de tu perro tan bien como tu perro lee el tuyo. Yo conozco tanto a mis perros que ya sé cuándo van a hacer algo antes de que lo hagan y así puedo corregir su conducta incluso antes de que la inicien.

Las necesidades instintivas de tu perro

Muchas de las conductas que queremos corregir son comportamientos instintivos de los perros: ladrar, morder, excavar, marcar. Asegúrate de darle la oportunidad de satisfacerlas dentro de las reglas.

Si tu perro mordisquea cosas que no debe, dale cosas que pueda morder (hay infinidad de juguetes masticables para perros de dónde escoger), si toma objetos con el hocico y los ondea en el aire con locura, jugar a halar la cuerda le va a encantar.

Todos queremos que nuestro perro sea un buen chico y para ello, en primer lugar debemos darle el ejercicio  y liderazgo que necesitan y aprender a comunicarnos con ellos de manera más asertiva.

MASCOTAS