Por Aura Torrecilla.

Las estrellas de mar son animales muy peculiares, su sugestiva forma y bellos colores son todo un espectáculo en el fondo marino. Pertenecen al grupo de los Equinodermos (Echinodermata), que son animales invertebrados de simetría radial ¡Como nuestra idea convencional de una estrella en este caso! Una característica curiosa es que las estrellas de mar tienen la capacidad de auto-regenerarse; es decir, si pierden una extremidad son capaces de desarrollarla nuevamente.

Hay varias especies de estrellas de mar. Generalmente poseen cinco brazos robustos y forma típicamente estrellada, vivos colores de diferentes tonalidades (entre rojo, naranja, púrpura, azul, etc., o una mezcla entre varios), desplazándose lentamente sobre el fondo marino. Existe otro grupo de animales marinos no tan estrechamente emparentados, pero similares a las estrellas de mar, los llamados Ofiuros (Ophiuroidea), que más que estrellas parecen arañas marinas, con brazos de sinuosos movimientos y que son relativamente rápidas en su huida.

 

Tropical brittle stars (1)

Ofiuros

 

Las estrellas de mar son animales típicos de los mares cálidos, especialmente en zonas coralinas. Se alimentan de moluscos, pequeños peces, etc. y en algunos casos de corales; como ocurre con la estrella de mar conocida como “corona de espinas” (Acanthaster planci).

Las estrellas de mar representan un tesoro en las zonas turísticas marinas, ya que su belleza siempre ha atraído al ser humano. Pero debemos ser responsables en nuestro trato hacia ellas, ya que muchas veces en el permanente afán de llevarnos de recuerdo la imagen fotográfica o enviársela a un amigo, muchos sacan del agua a la estrella, lo cual para ella puede significar la muerte o en el mejor de los casos, una situación extremadamente estresante. Es como si una sirena te agarrara de repente y te sumergiera hasta el fondo del mar durante varios minutos para tomarse una foto contigo a una profundidad exagerada… ¡No creo que sea agradable! Al extraer a la estrella de su medio acuático, ella comienza a asfixiarse, ya que solo es capaz de utilizar el oxígeno del agua y no el del aire. Así que, aunque lo ideal es no perturbarlas, si quieres fotografiarlas o admirarlas de cerca utiliza unos lentes de buceo o snorkels para ello. Normalmente están en aguas poco profundas, claras, en zonas tropicales con mucha luminosidad, así que eso bastará para apreciarla debidamente.