No es fácil imaginarnos que los animales silvestres sufren de enfermedades producidas por distintos agentes infecciosos. Pero al igual que los animales domésticos y de los humanos, hay enfermedades que afectan a los anfibios y que están haciéndolos más vulnerables.

Los anfibios son animales vertebrados que le deben su nombre a tener la maravillosa cualidad de vivir parte de su vida dentro del agua y otra parte en la tierra. Dentro de este grupo podemos conseguir a las salamandras o tritones, cecilidos, ranas y sapos, estos organismos cumplen un papel fundamental dentro de los ecosistemas como controladores naturales de los insectos.

Específicamente en los sapos y ranas es interesante ver que la metamorfosis es bastante compleja, ya que pasan de ser unos organismos con cola que los ayuda nadar fácilmente y branquias que le permiten respirar debajo del agua, a tener unas patas extremadamente fuertes que les permite brincar y pulmones especializados para vivir en la tierra. En cuanto a las salamandras, también ocurre una metamorfosis y pasan de la forma común de los renacuajos a una forma de “lagartija” anfibia.

Una de las características principales que comparten todos los anfibios, es que su piel no está cubierta ni por escamas ni pelos ni plumas, sino que se encuentra desnuda. Esta particularidad hace que el intercambio gaseoso se haga principalmente por la piel, dando una excelente ventaja ya que permite una mejor oxigenación de sus tejidos, pero con una gran desventaja que es que esta piel desnuda es mucho más propensa a ser afectada por agentes infecciosos y tóxicos.

August 1st 2014.
These are from the Wikiri Organization in Ecuador.

Los anfibios en general son especies que actualmente se consideran vulnerables a la extinción, siendo las principales razones la fragmentación y pérdida de hábitat, bien sea por la deforestación como por la sequía en los cuerpos de agua; la contaminación de los lugares donde habitan, especies invasoras que afectan directa o indirectamente a los individuos, el cambio climático y más recientemente algunas enfermedades.

Es conocido que las bacterias, los virus y los hongos son los principales agentes que producen  enfermedades en estos grupos, pero existe uno en particular que ha sido el protagonista y que ha causado la extinción de muchas de estas especies. Esta enfermedad de la que hablo se llama quitridiomicosis y es producida por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis.

 La quitridiomicosis se ha reportado en países de todo el mundo, siendo Australia y Costa Rica en donde se conocieron los primeros casos. Inicialmente se sabía que este hongo era detritívoro, es decir, que consumía material en descomposición, pero desde el año 1980 se reportó que también podía afectar a anfibios de más de 500 especies en 54 países, lo cual ha hecho que disminuyan considerablemente las poblaciones de estos animales a nivel mundial ya que produce su muerte.

 

Este hongo ha hecho estragos en todos los ecosistemas donde los anfibios habitan, desde los desiertos hasta los bosques montanos, e investigadores de todos los países están haciendo un esfuerzo enorme por conocer más sobre esta enfermedad y por detener esta epidemia.

 

Una de las razones por las que este hongo se ha expandido en tantos lugares es la presencia de los humanos, ya que al moverse entre los ecosistemas naturales sin desinfectar la ropa y zapatos que utilizan, han hecho que las esporas del hongo se extienda en todos lados. También algunas especies invasoras como la Rana Toro (Lithobates catesbeiana) y la Rana Africana o sapito de uñas (Xenopus laevis) se han reportado como importantes dispersores de este hongo patógeno, principalmente en países como Chile, Venezuela y Argentina. (Ver artículo: ¿Quiénes son los invasores?).

Por otro lado, se ha determinado que el aumento de la temperatura debido al cambio climático ha jugado un papel súper importante en la infección de este hongo, ya que lo hace más virulento hacia el hospedero, produciendo mayor cantidad de organismos afectados.

 ¿Cómo saber que un anfibio tiene esta enfermedad? según investigadores como Mendoza-Almeralla en su trabajo de 2014 , los anfibios que padecen de esta terrible enfermedad se les puede observar  úlceras en la piel y decoloración, y su comportamiento varía notablemente en cuanto a que disminuye su evasión ante posibles amenazas (no escapa rápidamente), pierden el apetito y adquieren posturas anormales a lo que se conoce. Por otro lado, debido a todo el daño que tienen en la piel, se ve afectado el intercambio gaseoso (respiración cutánea), y hace que disminuyan la cantidad de células de defensa del animal, proliferando el hongo.

 Es realmente desalentador el panorama que les presenté anteriormente, pero esperemos que pronto los investigadores consigan mitigar el efecto de este y otros patógenos, y que pronto los anfibios vuelvan a poblar nuestros ecosistemas. Y a todas las personas que disfrutan de visitar ecosistemas naturales por supuesto que también podemos ayudar haciendo reportes si vemos animales enfermos, y por supuesto, limpiando nuestra ropa y zapatos antes de una nueva excursión. Recuerda que depende de todos el que las especies sigan en nuestro planeta.

 

Imágenes

Imagen 1: Salamandra. Tomada de http://www.amphibians.org/news/scientists-salamander-import-ban/

Imagen 2: Rana de Centroamérica. Fotografía de John P. Clare. Tomada de http://www.rainforestjunkys.com/frogs/frog-projects/

Imagen 3: ciclo de vida y reproducción del hongo quítrido. Tomado de http://www.plantasyhongos.es/hongos/Rhizophydiales.htm

Imagen 4: Rana muscosa infestada por el hongo quítrido en Sierra Nevada. Tomada de http://www.mykoweb.com/articles/Amphibian-Killing-Chytrid.html

Imagen 5: Rana toro (Lithobates catesbeiana). Fotografía de Philip Bowles. Tomada de http://www.iucnredlist.org/details/58565/0